
En las últimas horas se registraron dos intervenciones policiales en la ciudad de Young, una vinculada a un episodio de desacato a funcionarios públicos y otra relacionada con una denuncia de fraude informático.
Detenido por desacato durante operativo nocturno
En el marco de un operativo nocturno de patrullaje preventivo, personal policial acudió a un llamado recibido a través de la línea de emergencias 911, que alertaba sobre la presencia de personas con arma blanca en la zona de calles Artigas y 12 de Octubre.
Una vez en el lugar, los efectivos procedieron a identificar a los involucrados, momento en el cual dos hombres mayores de edad —ambos poseedores de antecedentes penales— reaccionaron con insultos y amenazas hacia los funcionarios actuantes. Ante esta situación, fueron detenidos y trasladados.
Sin embargo, durante el procedimiento, uno de los individuos se desacató nuevamente, amenazando al personal policial con un machete y dándose a la fuga a pie. El restante fue conducido a dependencia policial para continuar con las actuaciones.
Enterada del hecho, la fiscal actuante, Dra. Cecilia Legnani, dispuso que el detenido permanezca en esa calidad. Posteriormente, fue conducido al Juzgado Letrado de Young, donde tras el control de detención se resolvió su permanencia detenido hasta la audiencia fijada para el lunes 20 de abril de 2026. El caso continúa en proceso y no se descartan nuevas actuaciones.
Denuncia por fraude informático
Por otra parte, un vecino mayor de edad se presentó ante la Policía denunciando haber sido víctima de una estafa.
Según su testimonio, recibió una comunicación vía WhatsApp de una persona que se hizo pasar por inspector de la Dirección General Impositiva (DGI), informándole que su comercio sería inspeccionado debido a denuncias por falta de habilitación.
Bajo ese argumento, el supuesto funcionario le solicitó la realización de un giro de 6.500 pesos uruguayos a través de Abitab, lo cual el denunciante efectuó, enviando posteriormente el comprobante de pago. Minutos después, recibió un nuevo contacto en el que se le pedía otro giro de 4.000 pesos, alegando un error en el monto anterior.
Al concurrir nuevamente al local de cobranza con la intención de realizar el segundo pago, funcionarios del establecimiento le advirtieron que podría tratarse de una maniobra fraudulenta, recomendándole radicar la denuncia correspondiente.
El caso fue derivado a la Unidad de Investigaciones, que se encuentra trabajando en el esclarecimiento de los hechos. Desde las autoridades se reitera a la población extremar precauciones ante este tipo de comunicaciones y verificar siempre la autenticidad de los requerimientos antes de realizar cualquier transacción.


