Una placa para la memoria: el homenaje pendiente a las víctimas de la explosión de la Caja Popular de Young

La iniciativa del edil Daniel Porro, presentada en 2021, proponía recordar a Martha Alzamendi y María Lourdes Otegui en el edificio que hoy ocupa el Municipio de Young.

LOS HECHOS

El verano se desplomaba sobre la pequeña ciudad del interior de Río Negro. Young, con sus calles de tierra y sus pocas arterias asfaltadas, conocía el silencio de la siesta, ese tiempo sagrado en el que hasta el movimiento de los pobladores parecía detenerse.

Era sábado 13 de diciembre de 1969. El calor se hacía sentir con intensidad y una brisa del norte parecía anunciar un cambio de tiempo. En la esquina de 25 de Agosto y 18 de Julio, un edificio conocido por los vecinos albergaba las oficinas de la Caja Popular.

Martha Alzamendi había llegado desde Montevideo junto a su hija adolescente no hace mucho tiempo, María Lourdes Otegui. La posibilidad de un trabajo de limpieza le había abierto una puerta en aquella ciudad del interior, en la que tenía familiares. Aquella tarde, como tantas otras, se dirigió al edificio para cumplir con sus tareas habituales.

Lourdes se había despertado tarde, pero decidió acompañar a su madre en su tarea, a pesar de ser un día para descansar. Igual en Young no hay mucho para hacer un sábado, pensó. Le daba pereza llenar los baldes con agua para alcanzárselos a su madre, quien miraba con entusiasmo como comenzaban a brillar los pisos con la nueva cera que estaba utilizando. Todo debía quedar impecable para la jornada laboral del lunes, cuando la Caja Popular volvería a abrir sus puertas.

Entonces, el silencio se quebró.

Un estruendo de enorme magnitud sacudió la pequeña ciudad. La explosión, originada en el edificio, provocó el derrumbe de paredes y techos. Martha quedó sepultada entre los escombros. Su hija Lourdes logró salir con graves quemaduras.

Los vecinos acudieron al lugar. El estupor, la confusión y el espanto se mezclaban con la urgencia de quienes intentaban ayudar. Desde el edificio emanaba humo negro. Entre los restos de mampostería aparecían papeles quemados, planillas carbonizadas y carpetas destruidas.

Los escritorios y las sillas donde los empleados atendían a los agricultores de la zona habían quedado reducidos a restos calcinados. Allí donde se solicitaban créditos o se entregaban las alcancías de la Caja Popular, ahora solo quedaban cascotes y desolación.

La tragedia había golpeado a una Young que, hasta entonces, parecía transitar sus días con la tranquilidad propia de una pequeña comunidad del interior.

Con el correr de las horas llegaron las tareas de auxilio y evaluación. La dimensión de lo ocurrido demandó la intervención de bomberos de la vecina ciudad de Paysandú, que arribaron para examinar los daños y procurar establecer las causas de la impresionante explosión. El estupor se reflejaba en el rostro de los numerosos vecinos que esperaron en la Plaza Sardo, esperaban una explicación que nunca llegó.

El suceso dejó dos víctimas fatales y una herida profunda en la memoria colectiva de Young.

UNA TRAGEDIA QUE NO FUE OLVIDADA

Con el paso de los años, la explosión de la Caja Popular permaneció como uno de los episodios más dolorosos de la historia local. Las causas del siniestro, según las referencias históricas y periodísticas consultadas para esta reconstrucción, no quedaron plenamente esclarecidas.

Se manejaron distintas hipótesis sobre el origen de la explosión, pero el misterio y la ausencia de certezas definitivas contribuyeron a mantener vivo el recuerdo de aquella jornada de diciembre de 1969.

El edificio donde ocurrió la tragedia continúa formando parte de la vida cotidiana de Young. Hoy, en esa misma edificación, funciona el Municipio de la ciudad, una de las principales reparticiones públicas para los vecinos.

LA INICIATIVA DEL EDIL DANIEL PORRO

En el año 2021, el edil de la Junta Departamental de Río Negro, Daniel Porro, vecino de nuestra ciudad, planteó la colocación de una placa recordatoria en el edificio del actual Municipio, en homenaje a las víctimas de la explosión de la Caja Popular.

La propuesta retomaba un planteo que el propio edil había presentado en la segunda sesión de agosto de 2017. Su intención era que el homenaje se concretara el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, mediante la colocación de una placa y la denominación del edificio municipal con los nombres de Martha Alzamendi y María Lourdes Otegui.

En su exposición, Porro expresó textualmente:

Planteo

Sr. Presidente, solicito el pase directo a la Comisión de Nomenclátor, el asunto que presento, tal cual fue presentado en la segunda Sesión de agosto de 2017; por lo cual, dado que el próximo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, solicito a la Comisión se pueda expedir con urgencia en favor de la presentación y ese día colocar la placa y nombrar el edificio del Municipio con los nombres de MARTHA ALZAMENDI y MARIA LOURDES OTEGUI, como hecho recordatorio y homenaje.

MEMORIA, IDENTIDAD Y RECONOCIMIENTO

La propuesta de Daniel Porro buscaba que el edificio municipal no fuera únicamente un espacio destinado a la atención de los vecinos, sino también un lugar de memoria.

Recordar a Martha Alzamendi y María Lourdes Otegui (quien falleció el 17 de Diciembre de ese año 1969) implica volver la mirada hacia una tragedia que atravesó a una comunidad entera. También significa reconocer a dos mujeres cuyos nombres quedaron ligados para siempre a uno de los episodios más trágicos de la historia de Young.

A casi 57 años de aquella explosión, el recuerdo permanece. La placa propuesta por el edil procuraba transformar ese recuerdo en un homenaje visible, situado en el mismo lugar donde ocurrieron los hechos.

La historia de una ciudad también se construye con sus silencios, sus pérdidas y las historias de quienes la habitaron. Young no olvidó a las víctimas de la Caja Popular. La iniciativa de colocar una placa buscó que las generaciones actuales y futuras pudieran conocer sus nombres y comprender que, detrás de las paredes de un edificio público, existe una parte de la memoria colectiva de la ciudad.

REFERENCIAS

Relato de reconstrucción literaria inspirado en hechos reales, con referencias en El lado B, la historia oculta de José Santín Meléndrez, «El Día que explotó la Caja Popular de Young » del blog de Henrys Batista y el trabajo de investigación periodística realizado en La Ventana, de TV Cable Young, junto a Darío Alarcón.

Nota: La apertura y la reconstrucción de la escena corresponden a una elaboración narrativa basada en los antecedentes mencionados. No deben interpretarse como una transcripción documental ni como la comprobación independiente de cada detalle del relato.

*Marcelo Salvetti

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