Impactante revelación sobre el túnel en Ciudad Vieja: no era para ingresar, sino para escapar tras un asalto tipo “Robo del Siglo”

Un nuevo giro en la investigación del enigmático túnel descubierto el pasado 3 de febrero en la intersección de Colón y 25 de Mayo, en plena Ciudad Vieja de Montevideo, deja al descubierto un plan criminal de alta complejidad que, de haberse concretado, podría haber marcado uno de los episodios delictivos más impactantes en la historia reciente del país.

El periodista Eduardo Preve, a través de su informe audiovisual “La Tapadita”, aportó detalles clave que modifican sustancialmente la hipótesis inicial. En un primer momento, se presumía que el túnel tenía como objetivo ingresar a una institución bancaria desde el subsuelo. Sin embargo, la investigación reveló que su verdadero propósito era facilitar la huida tras un asalto armado.

Un plan sofisticado y con sello internacional

De acuerdo a la información difundida, la organización delictiva —integrada por al menos 11 personas ya detenidas— contaba con participación de criminales extranjeros, concretamente vinculados al grupo brasileño Primeiro Comando da Capital (PCC), una de las facciones más poderosas de la región.

El objetivo del golpe era el BBVA ubicado en la zona, descartándose así las hipótesis iniciales que apuntaban a otras entidades como el Banco República o Itaú.

El plan consistía en ingresar por la puerta principal del banco, reducir a funcionarios, custodios y eventuales policías presentes, tomar rehenes y ejecutar el robo de la bóveda y de los cofres de seguridad, donde habitualmente los clientes almacenan dinero en efectivo y objetos de valor como joyas.

El túnel: una vía de escape cuidadosamente diseñada

Uno de los aspectos más llamativos del caso es que el túnel no estaba destinado al ingreso, sino a la fuga. La banda había alquilado un local comercial en Ciudad Vieja, desde donde iniciaron una excavación conectada al sistema de alcantarillado. La salida prevista daba a la calle Colón, permitiendo una retirada rápida y discreta.

Según se desprende del informe, el túnel iba a ser finalizado desde el interior del banco, una vez concretado el asalto. Es decir, mientras mantenían a las víctimas como rehenes, los delincuentes completarían la conexión final para escapar sin ser detectados.

Este modus operandi guarda un notable paralelismo con el recordado Robo del Siglo, tanto por el uso de túneles como por la planificación minuciosa y la toma de rehenes.

Inteligencia y prevención: claves para frustrar el golpe

La operación fue desarticulada gracias a un trabajo coordinado de inteligencia, que incluyó información proveniente de autoridades brasileñas sobre la presencia de esta banda en Uruguay, particularmente en la zona de El Pinar, donde habían alquilado una casa.

Además, uno de los integrantes había abierto previamente un cofre de seguridad en el propio BBVA, lo que permitió a los investigadores confirmar con certeza el objetivo del grupo. Al inspeccionarlo, se encontraron documentos sin valor, lo que reforzó la hipótesis de una maniobra preparatoria.

La Policía Nacional de Uruguay logró así anticiparse a un golpe que, por su escala y características, ya era catalogado como un posible “segundo Robo del Siglo”.

Un caso que pudo hacer historia

La magnitud del operativo, la logística empleada y la participación de una organización criminal internacional colocan este caso como uno de los más relevantes en materia de seguridad en los últimos tiempos en Uruguay.

La rápida actuación policial no solo evitó un millonario robo, sino también una situación de alto riesgo para decenas de personas.

La investigación continúa abierta, mientras se profundiza en las conexiones internacionales de la banda y en posibles ramificaciones locales que hayan colaborado con la planificación del frustrado atraco.

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