El presidente de la Sociedad Rural de Río Negro, Ing. Agr. Diego Anselmi, manifestó su preocupación por la pérdida de competitividad que enfrenta el sector agropecuario, atribuida al atraso cambiario, el incremento de los costos internos y el déficit fiscal. Según indicó, se trata de una situación que los productores vienen señalando desde hace tiempo y que hoy genera un escenario “realmente complejo” para la actividad. “Es la base de la falta de competitividad”, afirmó.
En declaraciones al programa Código QR del periodista Martín Rostán, Anselmi explicó que la baja del dólar, cercana al 20 %, combinada con una inflación aproximada del 5 %, repercute de forma directa en la rentabilidad del agro. Remarcó que la producción nacional compite en mercados internacionales y exporta mayoritariamente en dólares, mientras que los costos se afrontan en pesos, lo que encarece la estructura productiva medida en moneda extranjera. “Competimos con países como Brasil, Argentina, Australia o Estados Unidos, y en dólares nuestros costos se disparan”, señaló.
El dirigente rural sostuvo que no se trata de una dificultad pasajera, sino de un problema de fondo, estrechamente vinculado al manejo de las finanzas públicas. En ese sentido, cuestionó la persistencia del déficit fiscal y la forma de financiarlo. “Se aprueban presupuestos deficitarios y luego se recurre a la emisión, a la colocación de letras y a la venta de dólares, sin corregir el gasto. El Estado nunca se ajusta”, expresó.
Anselmi también indicó que el impacto del contexto económico no afecta de igual manera a todos los rubros del agro. Mientras la ganadería logra sostenerse con algo más de margen, actividades como la lechería, la producción de soja y el arroz se encuentran entre las más comprometidas, debido a la combinación de precios internacionales deprimidos y elevados costos internos.
Por otra parte, afirmó que las ineficiencias del Estado terminan trasladándose directamente al aparato productivo. “Todo lo que no funciona bien en el Estado lo termina pagando la producción”, sostuvo, y advirtió sobre posibles consecuencias a futuro. Señaló que, aunque actualmente quienes perciben ingresos en pesos pueden sentir un mayor poder de compra, el escenario podría derivar en una crisis de deuda que impacte especialmente en los salarios.
Las expresiones de Anselmi se enmarcan en la preocupación que vienen manifestando las gremiales rurales del litoral, que alertan sobre el deterioro de la competitividad del sector agropecuario y los efectos de la política económica sobre las actividades exportadoras.
