“Sin la tierra no hay conversación”: Colonización celebró el Primer Encuentro Departamental de Colonos de Paysandú

El directorio intercambió con colonos y aspirantes sobre políticas de acceso a la tierra; su presidente, Alejandro Henry, remarcó la necesidad de ahondar en ellas, dado que “cada vez es más importante para la infraestructura familiar”.

Unos 150 colonos y aspirantes a colonos participaron en el Primer Encuentro Departamental de Colonos de Paysandú, celebrado por el Instituto Nacional de Colonización (INC) este miércoles en la Meseta de Artigas.

La historia local está estrechamente entrelazada con el debate en torno a la propiedad de las tierras, su uso productivo y su justo reparto, algo que antecede a la fundación de nuestro país como nación independiente. Paysandú no sólo ostenta el galardón de ser el departamento con mayor número de colonias y superficie colonizada –27 colonias distribuidas en 105.000 hectáreas–, sino que también fue allí que, hace más de 200 años, a un tiro de piedra del sitio que hoy lleva su nombre y donde tuvo lugar el encuentro de este miércoles, José Artigas promulgó su reglamento de tierras. La ordenanza supuso el primer intento de repensar el modelo rural que rige en nuestro país –en ese entonces aún impensado como tal–, pero no contó con suficiente tiempo para prosperar, tras la invasión de tropas brasileñas un año después de su promulgación.

El encuentro de este miércoles supuso un respiro tras un largo mes de discusiones acaloradas en torno al accionar del INC, luego de que el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, anunciara la compra de una estancia de 4.400 hectáreas en Florida, por 32,5 millones de dólares, durante la procesión fúnebre en honor al expresidente José Mujica. La transacción fue cuestionada por la oposición y derivó en la interpelación del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, en la Cámara de Senadores, así como en un extenso intercambio sobre si era necesario entablar una comisión investigadora en la cámara baja, decisión que se postergó para fin de año.

Así, lejos de los pisos fríos y las paredes decoradas del Palacio Legislativo, colonos y aspirantes colmaron la terraza de un edificio adyacente al monumento al líder de los orientales para ahondar e intercambiar en torno a las políticas de acceso a la tierra promovidas por el organismo. Al encuentro asistieron la alcaldesa del municipio de Chapicuy, Melina Figueroa, varios curules locales, el diputado por el departamento de Paysandú Juan Gorosterrazú, del Movimiento de Participación Popular (MPP), y el intendente del departamento, Nicolás Olivera.

La instancia comenzó con la oratoria de varios integrantes del directorio del INC, que inició su presidente, Alejandro Henry. Destacó la necesidad de fortalecer el instituto como garantía del acceso a la tierra, algo que “cada vez es más importante para la infraestructura familiar” ante la creciente competencia con otros “sectores muy potentes de la economía”, como el forestal y el agrícola.

En esta línea, manifestó su satisfacción con el hecho de que el gobierno se haya comprometido a adquirir 25.000 hectáreas para el INC, algo que comenzó con la compra de María Dolores a mediados de año.

Henry defendió la adquisición y aseguró que se fue una respuesta “contundente hacia la agricultura familiar”, que atiende una “problemática muy grande” que abarca pequeños productores, la mayoría del sector lechero. Dijo que en el INC se encuentran “muy convencidos de que va a ser una plataforma de ayuda a unos 200 pequeños productores del norte de Canelones y el sur de Florida para su desarrollo”, y añadió que servirá para replicar experiencias y técnicas “en distintas zonas del país”.

Mientras tanto, la directora del INC Karina Henderson apuntó a la necesidad de entablar “una batería” de medidas de desarrollo y acceso a créditos para colonas mujeres como una de las líneas estratégicas del instituto. En particular, destacó la importancia de “buscar un lugar estratégico donde puedan ir a vivir”, que garantice el acceso a servicios de salud, así como a centros de estudio para sus hijos, dado que por lo general son quienes deben hacerse cargo de su cuidado. “Generalmente, cuando son jefas de hogar, eso es una limitante”, recordó.

De igual manera, se refirió a la concreción de un llamado destinado a jóvenes de entre 18 y 29 años, que contempla diferenciaciones en el pago de rentas, beneficios impositivos, acceso a garantías y asistencia técnica. También mencionó la búsqueda de predios acordes en los que instalarse, teniendo en cuenta la demanda.

Por último, el también director Ramón Gutiérrez aprovechó la oportunidad de la fecha para referirse a “una construcción histórica”, que “viene desde los orígenes de la emancipación del pueblo oriental”, y resumió su idea en una pregunta: “¿Cuáles son los sujetos prioritarios de la política colonizadora?”.

Destacó el “acumulado” que lleva a que hoy el INC cuente con 239 “experiencias asociativas” y resaltó el “congeniar, articular y cooperar”, pero también “asociarse con otros”, como algo que “viene en distintos rubros arrojando resultados”.

En sintonía con lo expuesto por Henry, Gutiérrez remarcó la necesidad de garantizar la disponibilidad de tierras como primer compromiso, “una política muy consecuente” a la que definió como “un antes y un después”, por lo que sintentizó: “Sin la tierra no hay conversación”. “Es importante dimensionar, porque a veces parece que por la política de tierras no se hacen otro tipo de políticas: es posible llevar adelante una política de tierras y además llevar adelante otro conjunto de actividades”, remarcó.

*Escribe Joaquín Ludzcanoff La Diaria

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