La empresa láctea CLALDY comunicó el cese de 32 trabajadores de su plantilla, medida que deja a igual número de familias sin su ingreso principal. En un comunicado oficial, la firma expresó su solidaridad con los empleados afectados y sostuvo que “no había otra opción” para afrontar la situación actual.
Por su parte, los trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de CLALDY (TUCLA) y la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea de Uruguay (FTIL) emitieron una carta dirigida a la opinión pública, en la que calificaron la decisión como “torpe, antojadiza y antisindical”, además de señalar que vulnera derechos laborales.
“El retorno de los trabajadores despedidos sería una señal positiva. La empresa debería, además de pedir disculpas, revisar la gestión, los salarios y las metas de sus gerencias, cargos que cuentan con remuneraciones de privilegio”, expresa el documento sindical.
La misiva también cuestiona el tono del comunicado empresarial: “Dejen de invocar a Dios, que la solución a los problemas de CLALDY no depende de su existencia o no, sino de la responsabilidad de empresarios y gerentes que despiden gente, vulneran derechos constitucionales y luego pretenden dar el tema por superado con un comunicado cargado de cinismo”.
El conflicto abre un nuevo capítulo en la relación entre la compañía y sus trabajadores, con el reclamo central de que se reviertan los despidos y se retomen las negociaciones para buscar alternativas que no impliquen pérdida de puestos laborales.
COMUNICADO DE LA EMPRESA

CARTA DE LA FEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA LÁCTEA:
CLALDY justifica despidos de trabajadores “en nombre de Dios”
Los dueños de la riqueza, los grandes propietarios de grandes marcas, suelen justificar su
acumulación de riqueza de distintas formas. Dicen que todo es resultado de su talento y su
particular mirada empresarial. Así lo explican todo. Dicen que acumulan dinero porque son
notables.
De manera inédita, la patronal de CLALDY ahora incorpora un nuevo actor para explicar su
acumulación de riqueza. Y resulta que las ganancias, el éxito, todo lo bueno que sucede con CLALDY
es gracias a Dios.
En un mensaje interno, destinado al personal, cargado de cinismo y de mal gusto, la empresa
contradice los dichos de su gerencia –que afirmó a los cuatro vientos a través de los medios que la
empresa gozaba de muy buena salud económica- y ahora habla de problemas. Y afirma con total
impunidad que “nuestra forma de desvincular a la gente no estuvo buena, deberíamos haber
actuado diferente. No fue nuestra intención faltar el respeto y si alguien se sintió agraviado
pedimos disculpas, no estuvo en nuestra intención herir a nadie”.
El comunicado se refiere –sin nombrar las cosas por su nombre- al despido de toda la dirigencia
sindical. Y para hablar de un hecho tan grave hay que hacerse cargo de las responsabilidades y
vulneraciones de derechos reconocidos por la Constitución de la República. Es cínico utilizar un
lenguaje adolescente y decir que “la forma no estuvo buena”.
CLALDY admite que tiene atrasos en el pago de sueldos, pagos a productores, a proveedores, entre
otros y dice que saldrá adelante “con la ayuda de Dios”.
Acá la salida a una crisis pasa –siempre- por el compromiso de las y los trabajadores, de la
organización sindical y de toda la sociedad que apoya con su fidelidad a la marca, para que no se
pierdan puestos de trabajo.
No fue Dios quien dispuso los despidos. No fue Dios quien echó a toda la dirigencia sindical. No fue
Dios quien descargó su furia contra el eslabón más débil de la cadena, ni quien ejerció violencia
psicológica contra los trabajadores sindicalizados. No fue Dios quien protegió y mantuvo en sus
cargos –con salarios privilegiados- a los gerentes que comandaron el fracaso comercial que
desembocó en la situación actual.
La empresa alega que ahora se necesita de la “buena voluntad” para salir adelante.
La empresa tiene la chance de revertir una decisión torpe, antojadiza, antisindical, que viola
derechos, y puede comenzar a reconstruir lo que rompió.
La empresa CLALDY si quiere dar señales positivas debe –además de pedir disculpas- retomar a los
trabajadores despedidos. Y en todo caso, mirar hacia las gerencias, revisar salarios, revisar el
cumplimiento de las metas y objetivos de los responsables de decisiones de gestión, cargos dotados
con remuneraciones de privilegio.
Dejen de invocar a Dios, que la solución a los problemas de CLALDY no depende de su existencia o
no, como para estar atendiendo el enriquecimiento de los empresarios y gerentes de CLALDY que
andan despidiendo gente, vulnerándole sus derechos constitucionales y luego se pretende dar el
tema por superado con un comunicado cargado de cinismo.
Federación de Trabajadores de la Industria Láctea | FTIL
Federación de Trabajadores de la industria Láctea
Miércoles 13 de agosto de 2025

