
En la mañana del domingo, el barrio Parque Solari de la ciudad de Salto se vio sacudido por una tragedia que, gracias al coraje de los vecinos, no terminó en una pérdida aún mayor. Una vivienda ubicada en la intersección de Charrúa y Santos Errandonea se incendió con un hombre de 32 años y sus cuatro hijos —de apenas 2, 5, 8 y 9 años— atrapados en su interior.
La escena fue desgarradora. Las llamas avanzaban con rapidez, devorando muebles y estructuras, mientras el humo negro comenzaba a cubrirlo todo. Gritos desesperados se escuchaban desde dentro. “Los niños estaban en la ventana llorando, pidiendo ayuda. Estaban desesperados. No nos dejaban ni trabajar del susto que tenían”, relató uno de los vecinos que, sin pensarlo, arriesgó su vida para salvar las de los demás.
Fue precisamente un grupo de vecinos el que protagonizó un acto de valentía pocas veces visto. Uno de ellos utilizó una amoladora para cortar la reja de una de las ventanas mientras otros sostenían mangueras, toallas húmedas o simplemente gritaban pidiendo ayuda. Apenas lograron abrir un hueco, comenzaron a sacar a los niños uno por uno, algunos apenas vestidos, con el rostro manchado por el humo y el terror reflejado en los ojos.
Pero no era todo. El padre de los menores aún estaba adentro, desvanecido en el piso por la inhalación de humo. El fuego ya había alcanzado parte del techo. “Era sacarlo o morir todos”, dijo otro vecino, que junto con otros ingresó entre las llamas. Lo arrastraron como pudieron, por una abertura mínima, mientras el calor los empujaba hacia atrás y el aire comenzaba a escasear.
Minutos después llegaron los Bomberos y la Policía, que asistieron a los afectados y aseguraron la vivienda. La escena ya era otra: los niños envueltos en frazadas, el padre recibiendo los primeros auxilios, y los vecinos abrazados, algunos llorando, aún sin poder creer lo que habían vivido, según reflejó la transmisión en vivo del medio TDN de Salto.
Debido a la gravedad de las lesiones, en especial de los tres niños mayores, se activó un protocolo de emergencia a nivel nacional.
Esa misma noche, en coordinación con los servicios de salud de Salto y Montevideo, se organizó un operativo especial: un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya partió hacia la capital con los menores a bordo, acompañados por un equipo médico de al menos cinco profesionales por ambulancia. El traslado fue escoltado por efectivos policiales, en un despliegue que reflejó la urgencia y el compromiso de salvar vidas. El incendio está bajo investigación del personal de Bomberos, que trabaja para determinar las causas que originaron el siniestro. El padre continúa internado en CTI en el área de Agudos de Salto, junto al pequeño de dos años. Las autoridades señalaron que el operativo de evacuación médica involucró la coordinación entre el Ministerio del Interior, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE).


