Hay historias que empiezan sin grandes planes. Historias que nacen en lo cotidiano, entre el trabajo, las responsabilidades y los sueños que a veces parecen quedar en segundo plano. La de Solana López es una de esas.
Vecina de Young, emprendedora gastronómica, trabajadora incansable y cuidadora de personas en el ámbito hospitalario, Solana nunca imaginó que un día su voz formaría parte de una producción artística internacional. Pero su historia no empezó en un estudio ni en un escenario. Empezó con algo mucho más simple: la necesidad de expresarse.
Desde siempre sintió curiosidad por el arte. Primero fue el dibujo, como una forma de liberar la mente, de conectarse con algo propio. Después apareció la poesía. Y con la poesía, la escritura. Y con la escritura, un mundo nuevo.
Participó en talleres online, empezó a aprender técnicas, a leer más, a escribir más. Se integró a grupos donde personas de distintos países compartían textos, ideas, experiencias. Grupos de WhatsApp donde la literatura se transformaba en puente entre culturas, entre realidades distintas, entre personas que quizás nunca se verían cara a cara, pero que compartían la misma necesidad de crear.
En uno de esos espacios apareció una convocatoria para un taller de radioteatro.
Y como muchas decisiones importantes en la vida, empezó con algo simple:
“Quiero probar. Quiero ver de qué se trata”.
Desde España comenzaron a enviarle textos. Solana grababa audios, los enviaba, esperaba devoluciones. Al principio pensó que era solo una práctica, un ejercicio más dentro del aprendizaje.
Pero poco a poco empezaron a llegar más guiones. Más frases. Más participación. Personajes distintos. Una guardia civil. Una voz en un altavoz. Escenas nuevas.
Sin darse cuenta, ya estaba dentro de algo mucho más grande.
La producción terminó convirtiéndose en el radioteatro “Mariam Pineda, la voz que no callaron”, una obra basada en el universo de Federico García Lorca, pero adaptada a la actualidad, dentro del proyecto de ficción sonora de Mundo Online Radio y el equipo APCXS Group.
El trabajo se extendió durante meses. Desde junio hasta diciembre del año pasado, Solana grabó, corrigió, aprendió, volvió a grabar.
Y mientras lo hacía, seguía con su vida de siempre. Su emprendimiento. Su trabajo. El cuidado de personas que dependen de su presencia diaria. Su familia. Su ciudad.
“Nunca pensé que era algo tan importante”, reconoce.
“Yo creía que era un taller”.
La sorpresa llegó después. El anuncio del estreno mundial. La dimensión internacional del proyecto. La confirmación de que su voz formaría parte de una obra que se escuchará en distintos países.
El estreno será el 21 de febrero.
Pero el camino no terminó ahí. Porque en paralelo, Solana sigue aprendiendo. Sigue escribiendo. Sigue formándose en poesía junto a personas con gran trayectoria en literatura.
Y en ese proceso, algo cambió.
Se animó.
La emoción es difícil de disimular cuando habla del aprendizaje, de las personas que conoció, del intercambio cultural, del crecimiento personal.
“Es un aprendizaje increíble”, dice. Y la frase suena simple, pero carga todo el peso de quien sabe que está viviendo algo que no estaba en sus planes.
Como si fuera poco, la obra fue nominada a los Grand Awards 2025, un reconocimiento internacional que confirma la dimensión del proyecto del que hoy forma parte.
Pero más allá de los premios, los estrenos o los escenarios virtuales, la historia de Solana tiene algo profundamente humano.
Es la historia de alguien que trabajó siempre.
Que cuidó a otros.
Que sostuvo su vida con esfuerzo.
Y que, en medio de todo eso, se permitió seguir aprendiendo.
Desde Young, desde su vida cotidiana, desde su realidad concreta, su voz hoy viaja al mundo.
*Entrevista AUDIO:

