
La Oficina Departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) dio a conocer un comunicado en el que informa sobre las acciones adoptadas frente a la actual situación de déficit hídrico que afecta a distintas zonas del país.
En la mañana del martes 13 de enero de 2026 se reunió la institucionalidad agropecuaria junto a otros organismos del Poder Ejecutivo, con el objetivo de trabajar de forma coordinada en el diagnóstico de la situación y en la evaluación de posibles medidas de política pública. En el encuentro participaron distintas unidades del MGAP, así como INIA, INC, INAC, INASE, INALE, IPA, UAM, además de INIA GRAS, INUMET y DINAGUA del Ministerio de Ambiente.
Desde el MGAP se indicó que las decisiones se están basando en la mejor información técnica disponible, incorporando reportes actualizados y la experiencia acumulada en eventos anteriores. Según lo informado por INUMET, el déficit hídrico actual presenta características diferentes a sequías previas, tratándose de un evento más acotado en su duración.
Las lluvias registradas durante la semana pasada permitieron una mejora transitoria de la situación hídrica, motivo por el cual se resolvió no declarar, por el momento, la Emergencia Agropecuaria. No obstante, se decidió implementar un conjunto de medidas inmediatas y mantener un monitoreo permanente de la situación agroclimática.
El impacto del déficit hídrico no es uniforme y varía según las zonas, los rubros y el nivel de vulnerabilidad de los productores. Las regiones más afectadas se concentran en el sur del país, incluyendo los departamentos de Canelones, Colonia, Florida, Lavalleja, Maldonado, Montevideo, Rocha y San José. Entre los rubros más comprometidos se encuentran la producción ganadera, la horticultura y la agricultura.
Como primer paquete de medidas de aplicación inmediata, se resolvió postergar el vencimiento de enero del aporte patronal rural al BPS, autorizar el pastoreo en las fajas linderas a rutas nacionales y caminos rurales, y fortalecer el apoyo técnico a productores ganaderos a través del Instituto Plan Agropecuario y el programa Procría. Asimismo, el Instituto Nacional de Colonización facilitará créditos e inversiones vinculadas al acceso al agua para productores colonos.
Además, se pondrán a disposición líneas de crédito a través de República Microfinanzas y una línea específica del BROU para atender las consecuencias del déficit hídrico. También se coordinarán acciones interinstitucionales para asegurar el suministro de agua destinada al consumo humano y a la producción familiar, en conjunto con OSE y las intendencias, y se acordó con DINAGUA agilizar los trámites para el registro y autorización de perforaciones de agua.
Paralelamente, se están evaluando nuevas medidas de apoyo económico focalizadas en productores familiares que atraviesan situaciones especialmente críticas.
Desde el MGAP se destacó que, más allá de la coyuntura actual, se continúa avanzando en políticas de mediano y largo plazo para mitigar los riesgos de sequía. Entre ellas se encuentran la promoción de inversiones en agua como política de Estado, el fortalecimiento de los seguros agropecuarios, la incorporación de tecnologías y prácticas de manejo para la gestión del riesgo hídrico, y el diseño e implementación de un protocolo específico para situaciones de sequía.


