Aquellos personajes que, con su reparto diario, formaban parte de la vida cotidiana de nuestras localidades , dejaron una huella imborrable en la memoria de varias generaciones.
La tradicional distribución de leche casera en Fray Bentos todavía resiste al paso del tiempo. Alfredo Cáceres, lechero de la colonia Tomás Berreta, con 61 años y prácticamente toda una vida dedicada a esta actividad como lo registra Impacto Noticias, mantiene viva una costumbre que comenzó cuando tenía apenas 14 años. Sin embargo, como ocurre en tantos lugares, aquella tradición parece caminar lentamente hacia su desaparición.
Hace tres décadas eran alrededor de 30 los repartidores de leche de la zona de la capital departamental, mientras que actualmente apenas quedan ocho. También disminuyó considerablemente el consumo, pasando de unos 300 litros diarios que vendían junto a su padre a los actuales 40 o 50 litros.
Cáceres conserva clientes de más de 40 años, familias a las que comenzó a abastecer cuando eran niños. Una historia de confianza, cercanía y costumbres que difícilmente puedan reemplazarse.
Pero más allá de Fray Bentos, no queremos olvidarnos de tantos lecheros que durante años recorrieron las calles en nuestro querido Young, cómo no recordar a «Peter» Porro, Negrín y muchos otros. “El Lechero”, aquel hombre que recorría los barrios de nuestra ciudad, llevando su reparto y formando parte de una postal cotidiana que hoy despierta inevitablemente nostalgia.
Para muchos, aquellos recuerdos están asociados a la infancia, a las mañanas en casa, a la llegada del lechero y a una época en la que las costumbres tenían otro ritmo. Eran tiempos en los que el reparto no solamente significaba llevar un producto, sino también compartir un saludo, una conversación y ese trato cercano que caracterizaba a los antiguos trabajadores.
Hoy, cuando estas tradiciones parecen quedar cada vez más lejos, vale la pena detenerse un instante y recordar a quienes, con esfuerzo y dedicación, formaron parte de la historia cotidiana de nuestros pueblos.
Porque también los lecheros en Young, merecen un lugar en la memoria de nuestra gente.




















