Serán incorporados a programas de conservación que buscan favorecer su reproducción y reintroducción en la naturaleza.
Uruguay repatrió este jueves a Argentina 48 animales silvestres que habían ingresado al país de forma ilegal y fueron incautados en distintos operativos. Entre ellos hay ocho cardenales amarillos, una especie en peligro de extinción, además de 19 tortugas terrestres, 20 loros habladores y un soldadito común, según informó este jueves el Ministerio de Ambiente.
El traslado fue coordinado por el Ministerio de Ambiente, a través de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise), junto con organismos de ambos países. En Argentina, los ejemplares serán incorporados a programas de conservación que buscan promover su reproducción y su eventual regreso a la naturaleza.
Los animales habían ingresado desde Argentina sin la documentación correspondiente. Fueron incautados en distintos procedimientos en los que intervinieron, según el caso, la Dirección Nacional de Aduanas, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Ambiente. Cuatro de las tortugas, en tanto, habían sido entregadas voluntariamente por particulares al Reptilario Alternatus, habilitado por la Dinabise.
Ocho de los animales repatriados son cardenales amarillos, una especie muy demandada para la tenencia como ave de jaula. La captura de ejemplares silvestres para ese fin ha contribuido a llevarla a una situación crítica de conservación, tanto a nivel nacional como global.
Para establecer de dónde provienen los animales incautados, se realizan estudios genéticos con microsatélites en el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE). Los análisis permitieron identificar ejemplares con haplotipos de origen argentino, lo que respaldó la decisión de devolverlos a ese país.
En el caso de las tortugas terrestres (Chelonoidis chilensis) y los loros habladores (Amazona aestiva), Uruguay no cuenta con poblaciones naturales, por lo que su presencia en el territorio responde a ingresos ilegales.
La directora nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, Verónica Piñeiro, afirmó que la medida forma parte de la política ambiental para «conservar la biodiversidad y combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre, una de las principales amenazas que afecta a muchas especies de flora y fauna de nuestro país y la región».
La jerarca explicó que los ejemplares serán destinados a proyectos de conservación en Argentina, entre ellos los de la Fundación Temaikèn, en la provincia de Buenos Aires, y el Centro de Rescate La Esmeralda, en Santa Fe. Ambos trabajan en iniciativas que incluyen la reintroducción de animales en sus hábitats naturales.
En Uruguay, la captura, tenencia y comercialización de fauna silvestre sin autorización están prohibidas por la legislación vigente.
*Telemundo


















