
Los maestros rurales son «los que marchan a diario sembrando abecedarios por todo el Uruguay» concluye un poema de José Bertullo por el Día de la Educación Rural, que se celebró el 15 de mayo.
En el país hay 1000 escuelas rurales. “De ellas más de 750 son unidocentes, con maestra directora de todos los grados”; “300 tienen cinco niños o menos, algunas solo con uno” dijo a De Siembra Límber Santos, director del Departamento de Educación Rural de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
En 1958, a instancias de los propios maestros se crea el área rural de la actual ANEP un 15 de mayo por eso la fecha, nada que ver con San Isidro Labrador que también se celebra ese día en un país laico con enseñanza gratuita y obligatoria.
“Hay que tener una escuela ahí donde haya un niño”. “La escuela de hoy, en un campo más despoblado, es todavía más importante que antes como centro del a comunidad”, reflexiona Santos.
Si bien la migración de la campaña a la ciudad se sigue dando en todo el mundo, en Uruguay ocurre algo particular. “Se cierra una escuela porque se ha quedado sin niños, pero al poco tiempo un proyecto socio productivo utiliza la escuela tratando de mantenerla porque sigue siendo un bien público y hay que preservarlo” describe Santos.
“En muchos casos a veces a muchos años de cerrada hay que reabrir la escuela porque vuelve a haber familias con hijos en edad escolar en la zona, en este año hemos reabierto dos escuelas”.
«Así como se cierran escuelas por falta de niños en otros casos se reabren”. “Muchas veces la gente va de una zona rural a otra, fluctúan la población y la matrícula de la escuela. A veces empiezan el año con 10 niños y terminan con dos y al siguiente se suman tres o cuatro más. Está muy atado a la producción y los emprendimientos”.
Contenidos educativos
El programa de primaria es único para todos los centros de estudio públicos y privados en cualquier rincón del territorio solo que se adaptan los contenidos a los entornos y costumbres. “Se adapta al medio donde se está con conocimientos que el propio niño trae, muy relacionados con el entorno natural, con la producción preponderante en el lugar. No es lo mismo la enseñanza en un medio agrícola a uno de ganadería extensiva, ni en la costa o en una arrocera de Treinta y Tres”.
“Cada vez con más frecuencia se enseña en grupo multigrado que aprenden juntos. Esto que se puede ver como algo negativo pero es muy positivo. (…) Aprender con otros diferentes, favorece el aprendizaje propio. La didáctica multigrado se está reproduciendo también a nivel urbano”, explicó.
Asimismo, sostuvo que “los resultados de aprendizajes en las escuelas rurales son muy parecidos a las urbanas en algunos casos algo superior, incluso en la asistencia. En el caso de las rurales, es mejor que en las urbanas a pesar de las dificultades de los caminos y el clima”.
“En la escuela rural se falta menos que el promedio de las urbanas. Refleja la importancia que la familiar le da a la escuela”, comenta.
Educación integrada
En distintos puntos del país se ha logrado integrar en un mismo edificio cursos de primaria y secundaria y “hay potencial para avanzar todavía más”, dijo Santos. “En un turno funciona la escuela y en el otro estudiante con educación media con niños que salieron de esa escuela o de las cercanas”, ejemplifica.
“Tenemos bienes públicos en excelentes condiciones,. Habría que pensar en ampliar las propuestas sobre todo en educación técnica que alcancen a jóvenes y adolescentes teniendo en cuenta el potencial que tenemos en nuestros locales”. “Si bien primaria abarca todo el territorio, en educación media no es lo mismo, el chiquilín sale de la escuela, pero cuando pasa a la educación media, si no encuentra una modalidad en su territorio ya no le queda a 2 o 3 km sino a 15”.
“Faltan propuestas de educación media que sean más accesibles a todos los territorios rurales. Hay una tendencia al abandono si los horarios son extensos, si el transporte no ayuda”, indicó el jerarca.
Maestros de maestros
En Canelones, entre San Jacinto y Pando, existe el Centro de Formación Agustín Ferreiro, que lleva el nombre del pedagogo que marcó a fuego la educación rural a principios del siglo XX consolidando la reforma vareliana que en su época daba los primeros frutos. Santos confirmó que “se busca volver a una oferta continua de formación para maestros en escuelas rurales y en eso está el centro”.
En el norte del país, en Rivera, se está dictando una formación para maestros y profesores. Es un diploma que posibilita seguir una maestría en educación. Permitirá posgrados el año que viene. “Cada vez más podrán formarse si por ahí va su vocación. Siempre nos quedamos cortos con la oferta en relación a la demanda”.
Las actividades por del Día de la Educación Rural continúan por los próximos días en acciones que celebran el concepto de “una escuela, aunque donde haya un niño” que desafía lógicas de mercado y manuales de presupuesto público.
*Texto: Alejandro Montandon – Foto: Mauricio Zina/adhocFotos

