
Tres de cada cuatro jóvenes identificaron como responsables «a algún adulto de su entorno cercano, ya sea familiares directos, parejas o novios, vecinos o familiares de amigos o de compañeros».
El 29 % de los jóvenes que residen en Uruguay reconoce haber sufrido al menos una situación de abuso sexual y/o explotación antes de haber cumplido la mayoría de edad, según los resultados de una encuesta de Unicef llevaba a cabo por la consultora Equipos.
Según los datos presentados este jueves, el 19 % de los jóvenes dijo haber sufrido abuso sexual antes de los 18 años y más de la mitad de los encuestados reconoce haber padecido estas situaciones de abuso sexual más de una vez.
En cuanto a los agresores, tres de cada cuatro jóvenes identificaron como responsables «a algún adulto de su entorno cercano, ya sea familiares directos, parejas o novios, vecinos o familiares de amigos o de compañeros».
La encuesta también reveló «una alta proporción de situaciones de explotación sexual», en tanto el 17 % de los encuestados reconoció haberla padecido en alguna de sus formas durante su infancia o adolescencia.
Los resultados parten de una encuesta web autoadministrada que contó con la participación de 617 personas que tienen entre 18 y 24 años.
Entre sus conclusiones se expresa que «la violencia sexual afecta en mayor medida a las niñas y adolescentes mujeres», ya que estas situaciones fueron reconocidos por el 39 % de las encuestadas.
También se concluye que las redes sociales son «el ámbito principal donde se inician» las situaciones de explotación sexual, por lo que son «un ámbito de riesgo predominante».
Lucía Vernazza, coordinadora de Programas de Unicef en Uruguay, manifestó que estos datos son un reflejo de un problema que «tiene una dimensión muy importante en Uruguay» y expresó que los resultados sorprendieron tanto que la encuesta se llevó a cabo dos veces.
«Imaginábamos que Uruguay iba a estar en una situación mejor que el promedio», dijo y explicó que el promedio global está «alrededor del 20, igual que el Uruguay».
Según Vernazza, esta es una primera aproximación en el país suramericano a un tema que es difícil de medir debido a su sensibilidad.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, participó de la presentación de este jueves y reconoció que «pone sobre la mesa cifras que interpelan a trabajar mucho».
«La forma de abuso de violencia sexual hacia niños, niñas y adolescentes es una de las formas más crueles de violencia que hay y que deja secuelas a lo largo de la vida», expresó Lustemberg y sostuvo que esta es «una de las prioridades» de su administración.


